Es una pena tener que decir: "lamentable situación", "momento crítico", "fisura del orden", etc. Es penoso tener que estar pendientes y asustados de quien te mira, quien te sigue, quien te escucha, quien te huele, cuando podríamos poner nuestros sentidos en apreciar lo que el país tiene, lo que nos ofrece, lo que podemos ver y en realidad ni atención prestamos... pero así está la situación.

Hay un serio problema con la inseguridad; me refiero a que cuando se trata de hacer algo por el bienestar de la población, me refiero a cuando el infractor recibe su debido castigo, resulta que es ahí que la policía se transforma en el porta estandarte de la maldad, el Estado se convierte en el Hades de la Tierra y cuando un individuo que se encargó de hacer de tu día un saco de nervios, o arruinarte la vida, se transforma en un santo, en un indefenso, sometido a las exigencias de la sociedad, una persona desamparada. Lo mas llamativo de estas situaciones es que aquellos que se preocupan por arruinarte, a medida que pasa el tiempo, no son mayores, sino que son pibes de 18 años para abajo, portando armas, consumiendo drogas, alcohol, poseyendo armas, y montones de cosas que no podes digerir cuando las escuchas.
Este problema de mala interpretación de los hechos es lo que mas me fastidia; cuando un choro (ladrón) es capturado, baleado, atropellado, cuando realmente recibe lo que se merece por haber corrompido la paz, la gente no dice: "muy bien por la policía", "al fin un poco de justicia", no! por el contrario se encargan de absolutizar la "VÍCTIMA" del ladrón saliendo a decir: "son pibes de la calle", "son pobres desprotegidos", "son víctimas de la sociedad"... "justicia para ellos" (¡¡¿¿Cómo??!!); pero es así, aunque parezca ilógico.

Todos anhelan la paz, cuando la tienen y no están afectados por el crimen, defienden la inocencia de esos pobre pibes (que consumen paco, coca, marihuana, poxi ran, lo que sea desde los 10 años; que fuman, toman; que no tuvieron un autito de juguete, tuvieron una 9mm, etc.), y cuando son víctimas del acto delictivo, son demonios... ¿En qué quedamos?
Por eso la controversia, y vemos el egoísmo de la gente, cuando no están afectados, se desinteresan y dicen: "pobres pibes esos, no tiene como vivir y por eso roban", hasta que la desgracia te abre la puerta del coche, o entran por el garage, o te tocan el timbre, y bueno... después Dios, el Destino, la Naturaleza sabrá que pasará.
El dilema es que la delincuencia tiene dos extremos opuestos, y ambos... asquerosos. No tendría porque existir "delincuencia"; pero cuando se limita a los ladrones, cuando se los reprime, sé que suena mal esa palabra, pero ante los insurrectos no queda otra alternativa, cuando se les hace lo que realmente se merecen, no se valora, no se apoya, y esa negación hace que la delincuencia y la inseguridad persevere.
Es una triste realidad de nuestro país como de tantísimos otros, pero cuando se cree haber hallado el 2% de la solución, la sociedad la acusa y la delincuencia se convierte en una profesión. en un hábito, en un ritual. ¿Qué se puede hacer?, ¿Cómo cambiar la mentalidad de la gente?... No somos rocas, seremos tercos, pero somos maleables, relativos, cambiantes. Qué hacer para concientizarnos de la delincuencia y cambiar la situación; porque la respuesta a casi todos los interrogantes están en la movilidad social, para eso somos nación. Sagrada Nación.